Microliteratura

Posts Tagged ‘Gabriel Figueredo’

La ultima visita

En Relato breve el 25/02/2013 a las 6:33 pm

Si las noticias eran ciertas, su novio había muerto la noche anterior en un accidente de tránsito. Pero si él estaba muerto, ¿quién había pasado la noche con ella? Atemorizada levanta las sábanas para ver lo inequívoco; el cuerpo desnudo de su soledad creciente.

La fuga

En Relato breve el 08/07/2012 a las 10:29 pm

Apenas cayó en cuenta de su condición echó una mirada en retrospectiva percatándose de  que todo estaba planificado desde el inicio: aquella tarde con Elena, el robo al banco, la muerte de sus secuaces e incluso esta sensación pasmosa.

Se sabía vigilado. Los ojos furtivos se alejaban a ratos para introducirse en la taza de café y luego volver a clavarse sobre él. Esperó el momento en el cual el pensador tomara un sorbo de café para correr hasta el siguiente capítulo. Se camufló entre los adjetivos hasta llegar al último punto de la hoja y así saltar, o por lo menos esperar, detrás de la solapa.

El hombre tomó un sorbo y volvió los ojos a la novela. El final sería más sorprendente de lo previsto: el villano había desaparecido antes de ser ajusticiado en el último capítulo.

Plagio

En Relato breve el 27/05/2012 a las 8:21 pm

“allí donde hay un doble perfecto
se borra el original e incluso el origen”
Maurice Blanchot

 Tenía una carrera exitosa, llena de logros, era una estrella. Nadie podía mirarme a la cara sin sentir mi superioridad. Para aquella película contrataron a un nuevo doble. Cada vez que lo miraba era como verme al espejo, con la horrible sensación de que ese reflejo no me obedecía. El parecido era tal, que él firmaba los autógrafos. Se acostó con mi esposa, se ganó el afecto de mis hijos y de mi perro. Le dieron mi trabajo y a mí el suyo.

Decidido a terminar con esta situación, cargué mi arma y fui a su encuentro; pero al estar los dos cara a cara, no supe si él era yo o si yo era él y terminé disparando a la persona equivocada.

Puto final

En Relato breve el 29/04/2012 a las 8:51 pm

Toda la pandilla estaba muerta. Sus cómplices habían sido perseguidos y ejecutados uno a uno en bochornosos actos públicos. Podía sentir el punto final respirándole en la nuca.

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