Microliteratura

Archive for the ‘Cuentos de la Tuitah’ Category

Caperucita Roja

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 10/11/2010 a las 10:51 am

El Lobo Feroz tomó a Caperucita Roja, ató sus manos, levantó sus párpados con alfileres y la obligó a mirar cómo violaba a la abuelita.

Restos

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 10/11/2010 a las 10:49 am

Se besaron, se amaron y se devoraron por toda la noche. Al amanecer sólo quedaron sus torsos inertes y las sábanas teñidas de sangre.

Homicidio

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 07/11/2010 a las 5:47 pm

Homicidio

Llamé desde una cabina en medio de la lúgubre noche para avisar del crimen que estaba a punto de cometer. Me encantaba jugar con ellos a polis y cacos. Afuera, mientras tanto, la apuesta joven, ya algo desquiciada, esperaba su turno al tiempo que una fría brisa acariciaba la punta de sus senos y un estrecho short marcaba la unión de sus resbaladizas piernas. No pude evitarlo. Colgué el teléfono, me acomodé el cable por el cuello y cumplí mi promesa.

Herida

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 07/11/2010 a las 3:14 am

Herida

La primera vez fue más instructiva que divertida, pero la recuerdo como si fuera ayer. Fue mi primera vez, ahí me hice hombre y comprobé la fuerza de mis manos, el poder de mi mente, la energía que emanaba con cada corte de cuchillo, con cada golpe de machete.

Fue la primera vez que quité la vida a un ser vivo. No era un ser humano, ¿qué era? no lo sé, sólo me quedó una herida imborrable y un escalofrío que aún me recorre.

Conjuro

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 07/11/2010 a las 3:13 am

Él pensó en el suicidio que había prometido mientras un corte perpendicular liberaba el espeso líquido de su brazo. Miró el desastre, hizo una llamada y sonrió con el índice ensangrentado en la lengua.

El plan era perfecto: al entrar en la casa, ella encontraría el cuchillo y el suelo pintado de sangre. Leería la nota: “Cumplí, te dejo mi vida” y el sonido la guiaría hacia la regadera.

Cuatro minutos y treinta y dos segundos después del aviso telefónico, ella abrió la puerta del baño. Él permitió que se acercara y lo tomara en sus brazos, la miró y accionó el arma que sigilosamente escurrió hasta la cabeza de la mujer. Con el mismo índice tomó un poco de sangre del cabello, lo llevó a su boca y recitó el conjuro que uniría sus sangres para siempre.

El lobo feroz

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 05/11/2010 a las 11:19 am

El lobo feroz sopló y sopló, y no pudo.

Entonces no tuvo más alternativa que incendiar la casa con los tres cochinitos adentro.

Cochinitos a la parrilla

Las hojas

En Cadáver exquisito, Cuentos de la Tuitah el 03/11/2010 a las 12:28 am

Encerrado en su cuarto, escribiendo todos los días.

Días atrás el calendario cobró vida y se dedicó a comerse sus propias hojas.

Hojas en blanco, algunas con manchas. De ella no se entendía nada.

¡Nada te debo! —masculló entre dientes. Levantó su pesado cuerpo y se hundió en la oscuridad.

Oscuridad era lo que se reflejaba en esos papeles, la oscuridad de su alma.

¿Alma? No, no creo que aún le quede alguna —eso me dijo. Y entonces la mía se escabulló por la ventana.

El lago

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 03/11/2010 a las 12:27 am

Había olvidado quién era. Necesitaba un espejo.

Se acercó al lago más cercano, subió los peldaños hasta el muelle y agachó su mirada con la esperanza de recordarse. Sus cabellos ondeaban en el agua, su mirada le pareció ausente, las pupilas dilatadas, y los labios mortecinos. Su cuerpo estaba mutilado y algunos peces carcomían sus entrañas.

Se dio cuenta de que no pestañeaba. Al fin recordó quién era.

El espejo del lago

Traición

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 02/11/2010 a las 6:58 pm

La mujer cogió el revolver sobre la mesa y le apuntó a su esposo. Él sólo dijo: ten cuidado, está cargado. Ella respondió: sí, lo sé.

La pedida

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 02/11/2010 a las 6:57 pm

Con el corazón en la mano le pidió que se casara con él.

Ella dijo: «no».

Él apretó con fuerza el puño mientras se desplomaba sin vida.

La hoja en blanco

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 02/11/2010 a las 1:08 am

Miró con temor la página en blanco sin sospechar que era la página quien lo miraba. Se burlaba de él sabiendo que —aun cuando fuera capaz de vencer esas primeras letras, esas palabras y líneas iniciales— lo esperaban todavía cientos y cientos de otras como ella, igualitas, cándidas, blancas.

Él escribía, pero la página en blanco lo obligaba a borrar: a mantenerla pura, inmaculada. El escritor desesperaba en el intento de comenzar sólo para volver a borrar. Desesperado clavó su pluma fuente en la yugular. Su obra maestra. Su obra póstuma escrita con sangre. Una elegía. Su epitafio.

El sicario

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 02/11/2010 a las 1:07 am

Toc, toc. Pum, pum.

El sicario

Sólo sangre

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 02/11/2010 a las 1:05 am

Agotado y sufriendo, deambula de un lado para otro como un borracho, pero no es el alcohol quien lo zarandea sino una daga aún clavada en la espalda por su asesino. Cada respiración un abismo.

El profundo dolor que inunda su cuerpo se mezcla con el sabor metálico de su propia sangre; sangre que baña su piel. Gota a gota se desangra tiñendo el suelo de rojo profundo.

Se le escurre la vida entre espasmos, temblores que lo hacen caer de rodillas sobre la arena, aumentando el dolor. La muerte se toma su tiempo, juega minutos antes del último aliento.

Con sus últimas fuerzas, mira al horizonte para descubrir a toda esa gente que aplaude su muerte, aplaude su sangre, que seguirá aplaudiendo cuando él ya no esté y sólo quede sangre sobre la arena.

Defensa propia

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 01/11/2010 a las 4:20 pm

Él disparó primero

El personaje alegó defensa propia: el escritor disparó primero.

Dormido

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 01/11/2010 a las 4:08 pm

La mujer avanzaba entre la multitud, sosteniendo al niño entre sus brazos. Nadie prestaba atención, nadie le miraba. Hora punta, salida del trabajo, vuelta a casa: todos se refugiaban en sus propias preocupaciones. Al pasar a mi lado vi que la mujer lloraba.

Fue entonces cuando pensé que el niño no estaba dormido.

Madre e hijo

Todos los Santos

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 01/11/2010 a las 4:07 pm

Todos los Santos

Como cada año, se detenía ante la tumba de aquella niña de mirada traviesa. Pensaba con frecuencia que así sería su hermana mayor, si no hubiera muerto antes de su nacimiento.

Así, se le aparecía en sueños y se la imaginaba enfurecida por estar viviendo la vida que había sido pensada para ella. Estaba cansada de aquella pesadilla. Esa misma mañana se ahorcó. Ahora una niña viene a verla cada año el día de Todos los Santos y se detiene ante su fotografía.

Monumento

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 01/11/2010 a las 1:44 am

Tumba mujer acostada

—Te amo tanto que quiero construir un monumento de homenaje a tu vida.

—¿En serio, mi amor?

—Sí, tanto que ya he iniciado las obras: acabo de ordenar tu muerte.

Inversos

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 01/11/2010 a las 1:42 am

La vela se consumía...

Aquella noche la vela crecía lentamente hasta apagarse, olvidó un libro completo hojeándolo desde el final.

Vida imaginada

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 31/10/2010 a las 10:00 pm

Writer

Siempre tuvo que inventarse historias para existir, cuando se avecinaba la muerte, se escribía en una novela.

Mi crío

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 31/10/2010 a las 9:58 pm

Me jugué el todo por el todo. Enfrenté la oscuridad del monte, el crío se me había escapado de los brazos y corrió hasta perderse en la maleza.
La luna se burla de mi caminar lento y atento, escondiéndose por ratos y volviendo a aparecer con la bruma que se suma a su inescrupuloso juego.
Alguien se acerca, lo escucho caminar en mi dirección y silbar bajito. Me subo a un árbol y lo espero agazapada, cuando cruza me aviento sobre él. No tiene tiempo de luchar, apenas un grito grosero, grave. Me molesta y mientras hundo las garras en su pecho le clavo los colmillos en la mandíbula. Levanto en alto la carne fresca y espero a que mi cría la huela y vuelva.
Dejo un camino hasta la madriguera que él sabrá seguir.

Crimen e inspiración

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 31/10/2010 a las 9:43 pm

Embriagado por el fracaso de sus relatos, tomó un cuchillo y apuñaló a su musa.

Al ver la sangre inundar el piso, empezó a sentir la inspiración de nuevo.

Sangre de musa

La ópera francesa

En Cuentos de la Tuitah, Relato breve el 30/10/2010 a las 10:07 pm

Se refugió en un burdel abandonado con su bebé muerto en brazos, recorrió todas las habitaciones mientras le cantaba una ópera francesa.

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