Microliteratura

Archive for 2013

El árbol que cae en tu bosque vacío

En Poesía breve el 26/06/2013 a las 7:01 pm

ese juicio que llevas adentro
eres tú llorando por algo,
deja de mirar afuera:
¿ya te escuchas?

Aire

En Relato breve el 26/06/2013 a las 7:01 pm

Mi abuelo solía contarme que, en sus tiempos, el aire era gratuito.
—Respirar era entonces lo más parecido a un acto de libertad —decía con añoranza.
Y yo me tenía que aguantar la risa, porque mis carcajadas consumían demasiado oxígeno.

Injusta

En Poesía breve el 26/06/2013 a las 7:01 pm

Injusta es la vida.
Los seres nobles son los más frágiles.
Se van de primeros.
La hora a esta hora es más solitaria en casa.

Te quiero

En Relato breve el 17/06/2013 a las 10:15 pm

Yo

Miró el cuaderno solitario que descansaba sobre la mesa, la página que quedaba al descubierto estaba llena de apuntes y dibujos que emborronaban todo significado. Lo cogió y se recostó en el sofá, el aburrimiento le convertía en un ser curioso. Pasó las hojas hasta llegar a una que estaba sin manchar, era la única hoja de todo el cuaderno que conservaba su color original. La arrancó y buscó un bolígrafo.

Él

Era la hora de cerrar, apagó las luces y cerró la persiana, metió la mano en el bolsillo en busca de las llaves y tropezó con un papel extraño, lo desdobló y leyó:

“Eres mi bolero. Y sin embargo te quiero.”

Cuatro estaciones

En Poesía breve el 17/06/2013 a las 10:15 pm

nací un invierno,

temblé de fiebre un otoño,

quemé mis libros en verano,

me escondí en una primavera

Beso creativo

En Relato breve el 17/06/2013 a las 10:15 pm

A Gabriel Jiménez Emán, el escritor de los cuentos perdidos.

Un par de labios llegan a un bar a tomar una copa de vino y encuentran a otros labios con quienes beben hasta la ebriedad. Una pareja coincide, en la entrada de ese bar, con el mismo propósito de embriagarse; pero no tenían labios y estaba prohibido pasar sin ellos.

—No pueden venir sin labios —dijo el portero, cortante—. Aunque vi en la barra unos que podrían acompañarles.

La pareja se mira con ojos de «encontramos nuestros labios», pero no lograron reconocerlos cuando les vieron aparecer, todos ebrios y morados. No les quedó más remedio que resignarse a los besos tristes: sin vino y sin labios; mientras ellos, los labios, hicieron el amor sin cuerpo con el uso de la lengua, es decir, con las palabras.

Lección de gramática

En Relato breve el 10/06/2013 a las 5:30 pm

—«Siempre» —dice el maestro— es una palabra que condena la frase a cadena perpetua. Por eso, es preferible no usarla nunca, y así darle a lo que decimos el beneficio de la libertad condicional.

—¿Y «nunca»? —pregunta una alumna.

El profesor reflexiona.

—Esa no hay que emplearla jamás, es una sentencia de muerte.

Novela negra para impacientes

En Relato breve el 10/06/2013 a las 5:30 pm

 Soborno. Bajos fondos. Tiroteo. Muerte. Sirenas. Revuelo. Policía. Soborno. No hay testigos. Pistas falsas. Investigación. Soplo. Huida. Arresto. Soborno. El inductor cruza la frontera.

Cierra el bar

En Poesía breve el 10/06/2013 a las 5:30 pm

Que el fuego descanse hasta mañana.
Que guarden los caldos.
Que los músicos vayan de serenatas.
Que se corran a la plaza los enamorados.
Que echen a los borrachos.
Que cierren las ventanas.
Que la noche salga a caminar.
Que vuelva el silencio de tu ausencia.
Que el grillo tararee.
Es tarde
.                    y con tus ojos
.           cierra el bar.

Alta costura

En Relato breve el 03/06/2013 a las 9:04 pm

Dos mujeres reptan por el césped de corte inglés inmaculado. Visten de Vuitton, se han maquillado con Dior y tras ellas dejan un rastro de Chanel nº 5.

A una se le cae el labio inferior.

—Faya, qué vastidio.

—Tranquila, mujer, el doctor Mata te arregla eso en cuanto lleguemos.

—Zí, ya feo lo dien que te ha bejado a ti la odeja.

—¡Qué!

—¡Que ze te ha caido la odeja!

Toma del suelo el miembro desprendido y se lo enseña a su amiga.

Las dos se muestran sus sonrisas de costuras centenarias, guardan los apéndices en sus bolsos Loewe y reemprenden el camino hacia la clínica.

De amores olvidados

En Relato breve el 03/06/2013 a las 9:02 pm

—Estoy esperando a mi mujer —dice el anciano. Vendrá en el próximo tren.

Yo me siento a su lado, sonrío. El metro llega y se marcha, llega y se marcha, llega y se marcha.

El anciano sonríe.

Imagino que no tardará mucho en venir un familiar a recogerle.

La estación de servicio

En Relato breve el 03/06/2013 a las 9:01 pm

En la parte de atrás de la estación de servicio la vida transcurre más lenta y rara. El tiempo se vuelve remiso y dubitativo. Es como una tregua concedida con desinterés; un refugio de todo al aire libre, donde las miradas se vuelven ferruginoso bostezo y no distinguen nada. Aparco allí y me siento en mitad de una fuga. Cierro los ojos, trato de hacerme un ovillo y me traslado a cualquier momento pasado en otra parte de atrás  de mi existencia, protegido por silencios cargados de rumores y olor a expectativas estancadas.

Mientras los padres duermen en el coche de al lado, los niños, mostrando levemente sus lenguas por entre una sonrisa pícara, rompen botellines vacíos de cerveza: uno contra otro, otro, otro…. Ese ruido marca casi con exactitud el paso de los minutos bajo el sol de julio.

Naturaleza muerta

En Relato breve el 27/05/2013 a las 9:44 pm

Con sus simplezas ensombrece la verdura de la madreselva y avergüenza la lozana osadía de las adelfas. Sus pasos torpes, sus brincos y sus cabriolas, también hacen callar al mirlo —hasta entonces locuaz y algo galante— y huir despavorida a la oropéndola, siempre tímida a pesar de su festivo plumaje amarillo. Así que, sin llegar a ser un bestia, el turista, que resulta bullicioso y es de ademán invasivo, sí que tiene algo de gañán y, además, se cree gracioso.

El instante

En Relato breve el 27/05/2013 a las 9:43 pm

Tenía tantas ganas de verlo muerto que cuando se encontró de negro y dando la mano a todos los vecinos en la puerta de su parroquia, tuvo que contenerse para, por un lado, no sonreír de felicidad y, por otro, no entrar a postrarse ante santa Águeda en agradecimiento por habérselo llevado por fin.

Cuando sacaron el féretro para irlo a enterrar, ella estaba embelesada con  una pareja de gorriones que llevaban una animada conversación en una rama cuajada de flores.

Los deseos, si se cumplen, hay que seguirlos hasta el final sin despistes, y si no que se lo digan a ella, que dejó pasar la ocasión contemplando unos pájaros y todo volvió a empezar con él golpeando la mesa en demanda de comida y ella en la cocina con su blusa rojo sangre.

No renuncio

En Poesía breve el 27/05/2013 a las 9:43 pm

No renuncio a creer en los otros.

Un gesto de bondad debe levantarse en la hojarasca.

El amor es antídoto.

El gambito

En Relato breve el 29/04/2013 a las 8:57 pm

¿Y por qué se murió ese peón y tuve que acudir al club de ajedrez y decir «se ha muerto»? ¿Y por qué ellos soltando que fue la mala alimentación? ¿Y si la causa hubiera sido una coz de caballo porque ya se sabe lo que odian ser montados sin orden previa? ¿Y yo que les dije que consideraba inapropiada esa actitud y que el peón no tendría ni entierro cristiano? ¿Y que ellos me escupieran y retiraran la licencia federativa? ¿Y que yo decidiese nutrir a mi retaguardia con un dinosaurio, pese a que debo convencer a los soldados de su manicura semanal? ¿Y por qué los obispos ni mú? ¿Y por qué la dama, excitada que sí, que lo hace, que mi bestia satisface sus desproporcionadas pulsiones amatorias y el rey sin enterarse?

Barrotes y estrellas

En Relato breve el 29/04/2013 a las 8:57 pm

Hay un murmullo contagioso en las calles al que algunos llaman la voz de los perdidos. Yo no sé si las aguas bajarán según su curso ni si las gárgolas de las catedrales cumplirán su amenaza de gritos en la noche. El silencio nunca prescribe. Un niño —larva azul— perdido en la madrugada, sin refugios ni escondites, busca la manera de regresar a la mucosa. El cielo escupe estrellas sobre el espíritu no visto de los hombres. Sin duda. Hay cárceles al aire libre.

Santoral

En Relato breve el 29/04/2013 a las 8:57 pm

San Benito de Norcia, fundador de la orden de los benedictinos y del monasterio de Montecassino, sufrió varios intentos de envenenamiento por parte de otros monjes. Puso tierra de por medio.
San José de Copertino solía elevarse en vuelo por encima del altar, incluso estando arrodillado. Es el patrono de los aviadores católicos estadounidenses.
Santa Catalina de Siena manifestaba su desprendimiento regalando a los pobres las ropas de sus familiares y criados. El pudor le impedía regalar las propias.

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Instante

En Poesía breve el 22/04/2013 a las 7:28 pm

Eco.
Deseo
de ti
en mi cuerpo.
Retumba
un trueno
de luna.
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Alivio

En Relato breve el 22/04/2013 a las 7:27 pm

—Se me resbaló —ha dicho ella.

Y el bebé está en el suelo de la cocina, inmóvil. El bebé. Ella. La despersonalización que te exigían a diario en el trabajo ha llegado a casa. Hoy no ha sido un buen día: has vuelto a perder los nervios. Otra vez estás en el paro, otra vez con los bolsillos vacíos.

—Lo siento —ha dicho ella.

No te ha mirado y no te mira. Y tiene ese pequeño cuchillo en la mano. Tú te preguntabas cómo ibas a poder mantenerlos sin traer un sueldo a casa. Sin un trabajo fijo. Sin confianza, sin amor propio, sin todo lo que has perdido durante estos años.

—¿Qué vamos a hacer ahora? —dice ella.

No lo sabes.

Cualquier cosa.

Cualquier cosa menos sentir alivio.

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Ni lo temido

En Poesía breve el 22/04/2013 a las 7:24 pm

Ni lo temido te protege ahora.
Suena el claxon:
la hora límite para que abordes el barco.
¿Qué llevas y qué dejas?

Banderas

En Poesía breve el 15/04/2013 a las 9:07 pm

Ojos tristes por encima de los cafés
se deleitan calculando un desastre
salivado con emoción y amargura.
Lamen el escalofrío
de un tiempo moribundo
que jamás fenece,
que es roña televisiva en los oídos.
Tras la llave dormita una sala de espera
a ninguna parte
desde la que saltar
bajo el viento del inquietante ondear
de una bandera
mustia como un caballo asfixiado.

Se sabe que el amor

En Relato breve el 15/04/2013 a las 9:06 pm

Se sabe que el amor supone su propia curvatura. Un ardor que no llega a ser tiempo antes de convertirse en ráfaga o en látigo o en desierto. Hay quien diga que jamás habrá derrota porque a lo sumo habrá que escabullirse hacia otro cuerpo. Sin embargo, se sabe que el amor es huésped de una lluvia por venir y de una caricia que tendrá por ritmo el universo precedente. Lo que no se sabe nunca, lo que nunca se sabrá, es por qué el amor sí, por qué el amor no.

Madera buena

En Relato breve el 15/04/2013 a las 9:06 pm

Preparamos la obra por semanas. Actores, tramoyistas, escenógrafos, todos trabajamos muy duro. Y desde que inició la función él empezó a bostezar. Una vez abrió tanto la boca que bajé del escenario y le metí el cuchillo de utilería en la garganta. Era de buena madera.

II

En Poesía breve el 08/04/2013 a las 10:30 pm
Mediado el  invierno
indagaba entre versos blancos
el soplo de la noche angosta

 

Sordomudos

En Relato breve el 08/04/2013 a las 10:30 pm

Como para decir tonterías es mejor tener la boca cerrada; la pareja no pierde tiempo en conversaciones que no van a ninguna parte. En lugar de eso, pasan las horas acariciando sus brazos, rostros, torsos, piernas, escudriñando el uno al otro con la mirada. Son felices de forma simple y lo saben. Por eso, cuando el Dr. Milagro Conciencia les ofrece curar sus oídos y lenguas, la pareja niega con la cabeza mientras se miran de reojo. A salvo en su complicidad, sonríen hasta el punto de cagarse de risa, luego se alejan caminando, tomados de la mano, diciendo todo sin decir nada.

Estaciones

En Relato breve el 08/04/2013 a las 10:30 pm

Quebrado, roto, dividido, doblado, cascado, torcido, tronchado, cortado, herido, separado, despedazado, partido, rajado, desbaratado, destruido, descacharrado, descompuesto, deteriorado, aplastado, fragmentado, desvencijado, triturado, molido, estropeado, rendido y muerto.

La silla

En Relato breve el 01/04/2013 a las 8:40 pm

Todas las mañanas la directora busca la silla en el cuarto útil y la coloca al lado de la puerta de su oficina. Jacinto, el vigilante, espera que ella cierre su puerta para devolverla a su lugar. «Esta silla sobra aquí», dice. La escena se repite a diario. Cansada del juego, la directora regala la silla a Jacinto con la condición de que se la lleve a casa. Jacinto no acepta el ofrecimiento porque prefiere no trabajar en horas de descanso.

Qué solos

En Poesía breve el 01/04/2013 a las 8:40 pm

Sentado de reojo en la ventana
tus ojos apropiados de los míos,
el rito de la muerte nos dejó
excusa y seña para acercarnos.
Alguien me dijo tu nombre.

Enterramos en los cafés el duelo.
Tus manos y tu gesto se hicieron voz
en un papel que me alargaste
por encima de la mesa.
Preguntaste cómo era estar muerto.

La tristeza es una compañía larga.
Querrás volver a verme.
No te traerá el recuerdo,
no te harán volver ni el miedo ni la muerte.
Alguna soledad
te traerá hasta mí desde su mano,
una manera mía
te llegará en el silencio de un silencio
Alguna palabra que dejé caída
como al descuido
se despertará tras el tiempo
hasta cercarte.
Vendrás. Qué importa el resto.

Precaución

En Relato breve el 01/04/2013 a las 8:40 pm

Cuando le dijeron que el destino estaba escrito en las estrellas, arrugó el cielo y lo echó al mar.

Giros

En Poesía breve el 25/03/2013 a las 10:40 pm

El girasol
escribirá
la historia
del color
amarillo.

En el valle
un ejército de pétalos
empuña plumas.

XXIX

En Poesía breve el 25/03/2013 a las 10:40 pm

Yo sé que aquí me apago lentamente.
La verdad
es una máscara
de luz y de sombra.
Se repite el desdén
y la muerte
es algo cotidiano.
Quién sabe
resurja de esta miseria
de tiempo.
Yo que amé
en los eternos brazos
del amor,
canto ahora las endechas
que me diste.

Cosas de niños

En Relato breve el 25/03/2013 a las 10:40 pm

Yo, señor, no soy malo, que es mi monstruo. Anoche, cuando todos dormían, se metió en mi cama y me habló muy bajito al oído. Me eché a llorar mucho rato; hasta se mojó la almohada. Con ella apreté la cara de mamá, como si abrazara a mi osito.

Yo, señor, soy un niño muy obediente; siempre hago los deberes que me manda mi monstruo.

Reflejos

En Relato breve el 18/03/2013 a las 11:30 pm

Miraba absorta las piezas que el joyero puso frente a sus narices, todas eran brillantes e hipnóticas, pero pronto sus ojos no pudieron separarse del anillo con el diamante más grande. Nerviosa lo cogió, lo acercó y vio su cara multiplicada en miles de máscaras. Lo soltó y clavó la mirada en el suelo, estaba asustada, ninguno de aquellos reflejos eran lo que ella algún día fue, o quiso ser.

Lunes

En Poesía breve el 18/03/2013 a las 11:30 pm

Reunión rutinaria de subjefes
ante mi corazón abierto:
ellos me humillarán,
yo te humillaré a ti.
Crac a la esperanza.
¿Eres de madera? Madera arde.
Sudor seco y lenguas rotas en trajes
que huelen a espera
sobre cuerpos desactivados,
brillando como lagartijas en huida
tras otra oportunidad perdida.
Y, buscando tu momento,
llegarás rodando al domingo,
ese cristal lleno de sol
que nunca acaba de romperse.
Si abres bien la boca volará una paloma
y vomitarás el lunes.

El funeral maldito

En Relato breve el 18/03/2013 a las 11:30 pm

El día de mi funeral fui arrojado a la fosa común. Al despertar la cabeza aún me daba vueltas producto de alguna sobredosis. De Charles a Charles, Bukowski intercambiaba palabras y bebía whisky en las rocas con Baudelaire, mientras que con la mirada devoraban las firmes y bien torneadas piernas de Sylvia Plath, quien, inmersa en sus pensamientos, fumaba un cigarrillo extra largo. Lord Byron, sentado en el mugriento piso, le aullaba a una esmerilada luna en menguante, como llamándola, como queriendo despertarla de un extenso y diáfano sueño. En una esquina de aquel tugurio de mala muerte, Samuel Taylor Coleridge cortejaba a Virginia Woolf recitándole «Kubla Khan», su más célebre poema escrito en vida bajos los influjos del opio. Paganini amenizaba la juerga.

Consensos

En Relato breve el 11/03/2013 a las 9:30 pm

Basta con que el parlamento promulgue una ley para que de inmediato se cumpla. Que florezca el desierto, que de los ríos brote leche, o de las piedras, ríos. El único límite es su imaginación. Así funciona el poder en aquella isla en la que nunca le han dado la espalda a su ancestral cultura de chamanes y magos. Basta apenas eso, y el acuerdo unánime de los parlamentarios, fieles representantes del pueblo.

Hace cien años que se constituyó aquel orden. Hace cien años que se presentaron las primeras cien propuestas.

Aún se están discutiendo.

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Nuevo paisaje

En Relato breve el 11/03/2013 a las 9:29 pm

Vivo en la plaza en la que nací. Portal siete, primer piso. Me asomo al balcón y veo florecer árboles desconocidos que sustituyen a las acacias enfermas y enterradas por los servicios de jardinería funeraria.

—Cómo deben llamarse esos árboles… las flores color violeta, qué curioso.

—Árbol del amor, señora.

(No me doy cuenta, pero cada vez más a menudo, hablo sola y en voz alta. A nadie le extraña. Gracias a las nuevas tecnologías telefónicas, algunos signos de senilidad quedan amablemente camuflados)

—Ah, gracias. Son tan hermosos… No dan la sombra de las acacias, pero llenan de color la plaza.

—Yo también encuentro bonitos. Yo llamo Kaab y vivo aquí en plaza.

Antes de responderle me fijo en sus ojos, tan oscuros. Nunca hubiera creído que sentarse bajo el árbol del amor tuviera unos efectos tan inmediatos.

La puerta condenada

En Relato breve el 11/03/2013 a las 9:27 pm

De niño, en el barrio, se relataba la aventura de un vecino que había sobrevivido a un naufragio flotando durante una semana sobre una puerta. Desconozco quién era e incluso si la peripecia acaeció de verdad, pero no dejo de meditar en ese hombre, azul y agua, negro y agua, asido a una puerta por la que no es posible huir.

De Descortesía del suicida, Editorial Candaya, Barcelona, 2008.

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Hablar con desconocidos

En Poesía breve el 04/03/2013 a las 8:26 pm

¿Te has dado cuenta que los niños ya no son atolondrados, ni curiosos, ni siquiera niños? ¿Que los paisajes se han escondido detrás de las espaldas? ¿Que las palabras se alejan de los cuerpos como si fueran laberinto intransitable o una distancia aguda trazada por el filo de una espada? ¿Que todo está visible y cada vez comprendemos menos? ¿Que ya nadie se arrepiente ni siente la voz de su mirada? ¿Que hay más de dos muertes por cada nacimiento? ¿Que la risa procede de la burla y no de las entrañas? ¿Que el amor es ley pero ya no desorden de las almas? ¿Que a menos que me hables a los ojos no podré decirte nada cierto?

Dualidad

En Poesía breve el 04/03/2013 a las 8:26 pm

Diez y media.
Ella escribe.
Cierro los ojos.
Me acerco.
Acaricio sus hombros,
beso su codo.
La desnudo y la poseo.
Sigo escribiendo.

Sueño lúcido

En Relato breve el 04/03/2013 a las 8:25 pm

Martina de súbito aparece (o hace como que siempre ha estado) sentada en la encimera de la cocina y además bebe algo de mi taza, que imagino que será café, aunque yo no he escuchado ningún maldito trasto. Me pregunta e insiste, con un interés que no le reconozco, qué estoy haciendo. Como si no lo vieras, estoy a punto de replicarle, irritado por la faena evidente de llenar de provisiones y útiles la mochila. No ves que preparo mis cosas antes de que me atrape el sueño; pero me doy cuenta de que nos veo a ambos, a ella y a mí, como un espectador de excepción. La luz es turbia e irreal, las formas se escapan y nadie pestañea. Entonces, cuando comprendo la trampa y pienso en pellizcarme, ella —o yo, en rigor— se echa a reír.

La ultima visita

En Relato breve el 25/02/2013 a las 6:33 pm

Si las noticias eran ciertas, su novio había muerto la noche anterior en un accidente de tránsito. Pero si él estaba muerto, ¿quién había pasado la noche con ella? Atemorizada levanta las sábanas para ver lo inequívoco; el cuerpo desnudo de su soledad creciente.

Locura

En Relato breve el 25/02/2013 a las 6:33 pm

El día que se alborotó el cabello en plena calle, tamborileó con sus dedos en cualquier superficie, gesticuló mientras discutía consigo mismo a buena voz, rió sin venir a cuento moviendo la cabeza de lado a lado, sonrió a los transeúntes girando robóticamente su cuerpo, pidió cigarrillos a discreción que unos metros más adelante destrozaba entre sus grandes manos, cambió caprichosamente de sentido y dirección mientras caminaba, saltó un seto, saltó donde no había nada y cayó carcajeándose al suelo, caminó meditabundo por el centro de la calzada, dedicó una canción desentonada a los viajeros del autobús y miró fijamente objetos que sólo él veía; lo hizo porque le embargó la irresistible sensación de que todo, todo, era posible a partir de ese momento.

Plenilunio

En Relato breve el 25/02/2013 a las 6:32 pm

Mamá preparó un par de maletas rápidamente y me llevó a una casa de monjas. Aseguró, señalando al cielo, que regresaría a por mí en una noche como aquella. Desde entonces, a cada luna llena le regalo su nombre.

La ceguera

En Relato breve el 18/02/2013 a las 9:09 pm

Cierto sujeto astuto, de muy escasos escrúpulos, finge estar ciego y mendiga en una esquina, más por avaro que por indigente. Tras diez años de mentida ceguera se enriquece, pero la avaricia le impide abandonar el hábito. Uno de sus habituales contribuyentes se entera de que miente. Al sentir que se han aprovechado de su buena fe, le pega tan fuerte al ciego virtual que lo deja realmente ciego. Este acude a otro sujeto de astucia sobresaliente, de esos que llaman médicos, en busca de ayuda para curarse. El supuesto tratamiento del galeno deja en la ruina al invidente y sin haberle devuelto la vista. Se ve obligado a mendigar de nuevo, pero muere de hambre, pues todos, habiendo conocido la falsa ceguera, dudan de la verdadera.

Un final sin principios

En Relato breve el 18/02/2013 a las 9:09 pm

Sigue corriendo con las lágrimas lacerando sus mejillas, atrás deja los gritos, las sirenas y los cristales rotos manchados de sangre. Corre sabiendo que de nada servirá, que será un muerto más, un cadáver olvidado.

Cansado de huir se detiene y alza las manos sobre su cabeza, un escalofrío recorre todo su cuerpo, la primera ráfaga de balas impacta de lleno en su espalda.

La paz que nunca tuvo le invade y con una sonrisa cae al suelo convirtiéndose en polvo, en recuerdo.

Ortodoncia

En Relato breve el 18/02/2013 a las 9:09 pm

Quiso darle un beso, pero ella lo rechazó. Tras unos movimientos ondulantes que recordaban a una cobra, escupió un «no» que por sí mismo ya habría matado cualquier duda. Pero por si acaso llegara a sobrevivir alguna, ella agregó: «tienes dientes de hierro. Un beso así sólo puede estar oxidado».

Esa noche en su casa se sirvió un vodka sin hielo, agarró un alicate y se encerró en su cuarto.

A la mañana siguiente su madre lo encontró desdentado y desmadejado, ebrio y sin consciencia. En la mayoría de las piezas dentales desparramadas por el suelo, aún podía verse algún hilo metálico retorcido que se había negado a salir.

Grito acallado

En Poesía breve el 11/02/2013 a las 4:27 pm

Silencio, paisaje necesario, túnel desconocido, incierto, peligroso.
Te huyo y te reclamo.
¿Me llevarás a mi encuentro?
¿Traerás la paz?
Silencio, búsqueda, reflejo en el mar, en el espejo.
¿Soy la que quiero?
¿Soy la que veo?
Silencio, te combato, alaridos de lucha, defensa de los indignados.
Medio de opresión y búsqueda escondida.
Comprensión.
Silencio, contradicción.
Te necesito, grito interior.
A mí, que siempre me sobran las palabras.

Puntual

En Relato breve el 11/02/2013 a las 4:27 pm

Le prometió que llegaría puntual a su cita como todos los domingos desde aquel en el que se conocieron, muerto o vivo. Ha pasado más de una hora y, aunque ella no lo puede ver, ya no lo espera. Sabe que llegó.

Aashka

En Relato breve el 11/02/2013 a las 4:27 pm

Algunas veces me incomoda mi miembro fantasma, ese brazo que no tengo. Es un dolor reumático e irritante, que me impulsa a rascar con una aguja de calceta bajo la inexistente escayola. Pero también es un dolor sinestésico. Porque me sabe a ganas de correr desaforada, a saltos en los charcos, a pirueta y a brinco, a libertad satisfecha. Es un dolor inmensamente feliz.

Curiosamente, mis otros miembros escindidos —la cabeza, mi otro tronco, las piernas por las que una vez corrió mi sangre— no me producen molestias. Sólo sufro de ese brazo, el que nunca estuvo, el que jamás existió. Más, sorpresivamente, ayer mi preciosa Aashka me comentaba que le sucede exactamente lo mismo. Y ambas nos reímos a un tiempo, porque aunque hace ya quince años que nos separaron con éxito, siempre seguiremos siendo hermanas siamesas simétricas.

Limbo

En Poesía breve el 03/02/2013 a las 8:49 pm

Todas las habitaciones de mis madrugadas parecen la misma. La garganta oscura y tibia de un ser silencioso que usa cortinas. Acostada sobre su lengua húmeda, desecho pensamientos en el momento exacto en que nacen.

Un crítico de altura

En Relato breve el 03/02/2013 a las 8:49 pm

Andaba por la calle leyendo una elogiosa nota sobre mi poesía aparecida en una revista italiana, cuando una paloma me cagó la página.

De Descortesía del suicida, Editorial Candaya, Barcelona, 2008.

Domingos

En Relato breve el 03/02/2013 a las 8:49 pm

El ladrón de sombras vende lo robado los domingos por la tarde. Ese día, a esa hora, los solitarios están dispuestos a comprar cualquier cosa.

Posesiones de nueva generación

En Relato breve el 27/01/2013 a las 9:45 pm

Mi móvil está poseído, y estoy preocupada. Cuando presiono cualquier tecla, sólo se marca el número seis. Muy ingenioso no es, la verdad. A todos mis contactos femeninos les llama, simulando mi voz, para decirles que son unas zorras. Eso es cierto, vale, pero su comportamiento es inaceptable y ya me ha hecho perder a muchas amigas. A los hombres, en cambio, los telefonea para insinuarles que a mí me gustaría hacerles una… Bueno, permitidme que no ofrezca detalles.

Hace poco me dirigí a un reputado exorcista, aunque únicamente practica exorcismos a distancia. Acordamos, pues, que añadiría su teléfono a mi agenda de contactos y, así, cuando la posesión diabólica lo llamase, él lo exorcizaría sin piedad.

No sé, dudo que funcione, porque si algo bueno tiene mi demonio es que siempre mira por nuestro bolsillo y cuelga rápido.

La voz perdida de un joven poeta

En Relato breve el 27/01/2013 a las 9:45 pm

El maestro le dijo:

—Si deseas ser poeta debes hallar tu voz.

El joven sacerdote buscó en cada rincón donde antes se había hincado a rezar sus letanías; pero no fue allí donde encontró su voz, esta vagaba en los oídos de aquellas a quienes susurró palabras de amor y algunas frases obscenas.

La astilla en el zapato

En Relato breve el 27/01/2013 a las 9:45 pm

La explicación a su repentina sensación de tristeza la encontró incrustada en la suela de sus zapatillas favoritas. La astilla de melancolía era minúscula, de color verde, como un pequeño puñal de jade. Lo primero que pensó fue arrancarla a la brava, pero un pensamiento más pragmático sobre la situación le empujó a intuir que el contacto directo de su piel con la astilla podría causarle aun más daño. Mal asunto. ¿Para qué sufrir en vano? Luego intentó usar las llaves de casa como quien se quita un chicle del zapato, pero recordó que el metal conduce electricidad y que la electricidad y los sentimientos a veces coinciden. Entonces decidió andar descalzo. Enseguida sintió miedo, confusión, frustración, rabia, odio, ira. Mejor la melancolía, soltó en voz alta mientras se anudaba el cordón de las zapatillas.

Agravio

En Relato breve el 20/01/2013 a las 9:46 pm

Sacó un cigarrillo de su bolso y lo encendió. Era una noche calurosa y todos dormían, las calles vacías dejaban escuchar el ruido de sus tacones en cada paso mientras se alejaba del cuerpo. En ese instante se sintió libre; libre por primera vez en mucho tiempo. No había ni miedo ni culpa, sabía que en la noche se esconden secretos más terribles que el acto que acababa de cometer.

Caminaría sin asco hasta el amanecer.

Blanco y negro

En Relato breve el 20/01/2013 a las 9:45 pm

Son las ocho de la mañana, empieza a llover, es un martirio sentir el agua pero no poder verla.

Los ancianos grises intentan cruzar la calle, pero el paso de cebra no se distingue bien en la calzada negra. Los niños, ausentes, caminan hasta la escuela con esa tristeza blanca que siempre los acompaña.

Los cementerios están llenos de clowns, poetas, actrices, malabaristas, magos, escritores y otros artistas suicidas.

Todos empiezan a arrepentirse de haber vendido el arco iris.

Perdón

En Relato breve el 20/01/2013 a las 9:45 pm

—Sólo quiero que me perdones —dijo Ponciano a su esposa.

—Oaoaoaooooooo —fue su respuesta. Le era difícil contestar con palabras articuladas pues un calcetín mugroso, que metió su esposo a la fuerza cuando la amordazó y la maniató, le impedía mover la lengua.

—Sabes que si no me perdonas no podrás entrar a tu amado cielo —se burló Ponciano.

Un invierno permanente

En Poesía breve el 13/01/2013 a las 9:20 pm

Mi tristeza es un invierno permanente

donde sólo la nieve viene a tomar el té.

El asesinato de la mujer mono

En Relato breve el 13/01/2013 a las 9:19 pm

Y de una noche de copas bestiales nació la primera mujer mono. Orejas peludas, un rabo cortito y unas inquietas manos brillantes le permitían vivir escondida entre científicos maravillados por su rara condición. Aprendió el alfabeto y algo de geometría haciendo uso de su fantástica inteligencia humana y de su instinto animal. Cuando no pudo avanzar más en sus conocimientos la llevaron a un zoológico. Un día cayó por error un lápiz en su jaula. La mujer mono escribió con toda la fuerza de sus dedos SÁQUENME DE AQUÍ. La asfixiaron esa noche. Los monos de su jaula evitan escribir en público para no correr su misma suerte.

Ha llegado la hora del olvido

En Relato breve el 13/01/2013 a las 9:18 pm

Hay que borrar a todos de la mente y después a uno mismo  para yacer en armonía. Nunca decir que no cargamos a nadie  en los hombros porque nadie se va solo. Siempre hay alguien  en la  espalda.

Somos fugaces y así está escrito: venimos sólo para echar un vistazo  y nada más.

Concesión

En Relato breve el 06/01/2013 a las 9:24 pm

El anciano pide el deseo, cierra los ojos, y esperanzado sopla las velas de la tarta de su ochenta aniversario. Cuando los abre, las ve todas apagadas. Las veinte.

Más acá

En Relato breve el 06/01/2013 a las 9:24 pm

Oscuridad.

Una pequeña lámpara se enciende y su escasa luz sólo deja ver la mesita sobre la que reposa y, junto a ésta, una silla. Un hombre joven irrumpe en el espacio iluminado. Se le nota intranquilo. Tras mirar a su alrededor con movimientos rápidos, se sienta en la silla. Con gesto concentrado, rompe a hablar:

HOMBRE JOVEN.- Espíritu, si estás ahí, da dos golpes.

En el silencio de la habitación resuena un único golpe.
La lámpara se apaga. Read the rest of this entry »

Presa fácil

En Poesía breve el 06/01/2013 a las 9:24 pm

Presa del desconcierto
o anonadamiento

soy fácil

pero
venenosa.

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