Microliteratura

Locus amoenus

En Relato breve el 05/08/2012 a las 9:11 pm

Para Miguel Ángel Zapata, que sabe de lluvias e inundaciones

 

La tarde es deliciosa. Tras un largo día de calor, una leve brisa refresca el ambiente. Sentado en un banco del parque, disfruto a solas y en silencio de un momento casi perfecto.

El cuerpo de la niña se estrella a mi lado con su característico ruido de fruta madura. Miro hacia arriba. El segundo cuerpo —el de un niño esta vez— cae unos instantes más tarde, a pocos metros del banco. Después cae otro, y otro más. La tormenta ha empezado.