Microliteratura

Caballos y hojas blancas

En Poesía breve el 15/07/2012 a las 8:31 pm

En mis labios hallé tinta,
en mis cejas, mares,
en las retinas, vacío.
Fue el espejo el que me enfrentó al desencanto
de ser yo sin una vida extra,
sin una sombra de reemplazo,
sin un catálogo de voces
para cuando mi timbre suene demasiado agrio.
En el reflejo encontré canas,
estrías grises,
fracaso.
Cerré la mirada e interrumpí el aliento.
Me escondí bajo las sábanas y contaba
uno, dos, tres,
uno, dos, tres,
donde uno era el inicio
y tres, la última llamada
para mi acto de escapismo.
Cubrí los espejos de cielo,
me revolqué en la tierra hasta rasparme.
Uno, dos, tres,
uno, dos, tres,
uno, dos…
No resucité al tercer día
ni revivieron mis cenizas.
En mis labios hallaron tinta,
en mis cejas, mares,
en mis retinas, vacío puro e infinito.