Microliteratura

Fragmento de conciencia

En Relato breve el 08/07/2012 a las 10:32 pm

Su cuerpo obedeció la orden: sus ojos de resucitado se abrieron, implacables, ajenos, desorbitados; el torso se le irguió convulso, dejándole sentado sobre el sepulcro de piedra; las manos como garras deshicieron la envoltura del lienzo y un aire nuevo le quemó la garganta al primer aliento.

Las escrituras no refieren nada más, pero dicen las lenguas de fuego, esas que se posan sobre los hombres en cualquier lugar y tiempo, que luego de varios días de abulia intensa Lázaro tuvo hambre de carne humana. Fue así como se levantó y anduvo de nuevo.