Microliteratura

Dogmas

En Relato breve el 03/06/2012 a las 8:51 pm

El violador cayó de bruces sobre el empedrado. El alcalde y sus asistentes lo rodearon. Tras fuertes forcejeos, lo amarraron del árbol más cercano con el fin de ejecutarlo. El párroco arribó jadeando, crucifijo en mano, y empezó a reñir con el alcalde:

—¿Quién eres tú para ultimarlo? Dios es el único que puede juzgar a esta oveja descarriada.

El alcalde, a su vez, preparó el fusil y repuso:

—En eso estamos de acuerdo, Padre. Pero como se trata de mi hija, es mi deber hacer que Dios juzgue a su sobrino cuanto antes.

  1. BIEN..!

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