Microliteratura

Entre líneas

En Cadáver exquisito el 17/04/2011 a las 10:10 pm

Por cada página que leía, sentía más profunda la mirada del protagonista, tanto, que casi podía palparlo, casi podía escuchar su respiración.

Dejó de dormir y de comer para dedicarle todo su tiempo. A veces, su figura se dibujaba borrosa en el espejo, empezaba a conocerle bien.

Sentía que la perseguía, la expiaba, incluso la tocaba, pero no se atrevía a nombrarlo. Cuando el miedo traía el frío, cerraba el libro.

Lo miraba desconfiada, desde lejos; y sin remedio, lo tomaba en sus manos, para poder acariciar sus hojas buscando calor, buscándolo a él.

Una noche un ruido la despertó, era el libro que cayó solo al suelo, abriéndose por la página donde mataban a su fantasma.

Al recogerlo sintió un puñal desgarrándola repetidamente, tal y como describía aquel párrafo. Encontraron cuerpo y libro igual de vacíos.