Microliteratura

De fantasmas y bodas

En Relato breve el 28/11/2010 a las 9:02 pm

Debo confesarle que nunca creí en fantasmas hasta entonces. Pero no me negará usted que no hay otra explicación posible para lo que allí sucedió. Todos esperábamos encontrar un perro o un gato o algún conejo de los que no escasean por la zona. Por eso, cuando en pleno baile nupcial apareció por la puerta un sombrero desplazándose a ras de suelo, que se situó junto a la novia y parecía bailar con ella, alguien, quizá el mismo novio, se agachó y lo recogió por resolver el misterio.

Mas no fue perro, gato o conejo lo encontrado allá abajo, sino unos zapatos. Unos viejos zapatos pertenecientes, según juraron algunos, al anterior novio, un infeliz que acabó con los pies colgando de un árbol a no más de tres millas de allí.